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En ‘Jaque’ la seguridad de los policías en Granada

Malos tiempos corren para los funcionarios de la Policía Nacional en Granada. Fuentes consultadas por este medio nos trasmiten el malestar entre los agentes adscritos a la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana tras la última decisión tomada por el mando policial responsable de esa Unidad, cuando el pasado día 16 de octubre, en el marco de una operación contra el narcotráfico y el blanqueo de capitales en uno de los barrios más deprimidos de la ciudad (Almanjayar), decidió enviar a cinco policías uniformados a custodiar un operativo de gran envergadura.

Fuente: Ideal de Granada

Atrás quedaba una amplia investigación para culminar con éxito una operación que a la postre se saldaría con cuatro detenidos tras realizar hasta nueve registros simultáneos e intervenir varios vehículos de alta gama, droga, armas, gran cantidad de dinero y otros efectos.

Sin embargo, la pérdida de confianza y la indignación de los agentes ha tocado techo. “No puede ser que para semejante operativo la superioridad comisione sólo a cinco efectivos uniformados y manifieste que con eso es suficiente para proporcionar seguridad a los agentes que participan en las entradas y registros, así como a la comitiva judicial” manifiestan fuentes del Sindicato Unificado de Policía en Granada.

Imagen de Archivo. César Calín.
Secretario Provincial del SUP en Granada

Desde el Comité de este sindicato no salen de su asombro e indignación. Mientras bajo el mando del Comisario de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana se asignaba tal número de efectivos al operativo, por otro lado se desplegaba un dispositivo de UIP en la mal llamada “patrulla de élite”, un invento periodístico para dar certidumbre a la población granadina porque se pretende generar una falsa sensación de especialización y formación de unos agentes sobre la gestión de la crisis del coronavirus. Nada más lejos de la realidad, porque además de carecer de esa preparación biológica y sanitaria ni siquiera se les ha provisto de los medios suficientes para garantizar su propia integridad y que como cometido, tienen entre otros, vigilar las aglomeraciones de jóvenes en la vía pública, principalmente en las horas de “botellón” junto con Policía Local o en un dispositivo de fútbol que se desarrolla a puerta cerrada y sin público.

Quizás a algunos mandos policiales alguien les debería de explicar que además de gestores son policías y que garantizar la seguridad de nuestros compañeros, además de ser su obligación, debería de ser su primera preocupación.

“No lo decimos nosotros. Ni el Juez quiso continuar con la operación si no se aseguraba la zona con los medios oportunos.”

Tal fue el despropósito que casi se aborta la operación; el largo proceso de investigación estuvo cerca de dar al traste. El juez de guardia, una vez informado del operativo, preguntó por los medios personales con los que se contaba para tal cometido, considerando que no eran suficientes.

Aun así, el operativo continuó y cinco agentes de la UPR proporcionaron el apoyo perimetral para que los compañeros de Policía Judicial pudieran realizar los registros. Pero lo “evitable” sucedió y más de 70 personas se agolparon en las inmediaciones del dispositivo y comenzaron las agresiones, teniendo que pedir apoyo a la Sala del 091 para que mandara efectivos y procediendo a la comisión de un vehículo “Z”, que a la mayor brevedad acudió en respuesta con los medios habituales, pero no para repeler este tipo de agresiones.

“Llovían piedras y botellas, por momentos se recordó la plaza de Urquinaona y el caos se respiraba en el ambiente”

Gracias a la profesionalidad de nuestros compañeros se finalizó el operativo con éxito, mucha tensión y el peligro agravado al que ya de por sí conlleva nuestro trabajo, por una nueva mala gestión policial por parte de este mando policial.

“Un día más en la oficina, cuando en su demarcación se está llevando a cabo un delicado operativo”

Sólo le bastaron 24 horas después de los hechos al titular de la jefatura de Seguridad Ciudadana para comisionar a los “antidisturbios” para cubrir el partido de fútbol, a puerta cerrada, sin espectadores.

Fuente: Ideal de Granada

Sus decisiones han creado malestar entre las unidades. La UIP está y estará siempre para apoyar a los compañeros y no poder acudir sin la intermediación de sus superiores frustra a estos agentes, que ven cómo otros policías se están jugando el tipo al otro lado de la ciudad mientras el balón rueda despejado por el plácido césped del Nuevo Los Cármenes.

Por otro lado, desde la UPR mostraron nuevamente que están hechos de otra pasta, voluntariosos y con más espíritu que medios, consiguiendo, pese a las circunstancias creadas, llevar a buen puerto su cometido y no sin ver una vez más cómo tienen que tirar de valentía y hacer frente al riesgo ante lo “evitable” por una mala gestión de quienes se suponen preparados para tomar estas decisiones.

Desde el Sindicato Unificado de Policía en Granada piden que se abra una información reservada al respecto y que se depuren las responsabilidades de este mando policial.

“Basta ya de jugar con la integridad de los policías. No podemos seguir así. Es fácil gestionar desde un despacho sin pisar la calle, quizás tenga mucho que aprender del Sr. Luis Jesús Esteban Lezáun, su homólogo en Salamanca el cual no duda en ponerse el uniforme y coordinar dispositivos a pie de campo, dónde más allá de los galones, se gana el respeto”.

Sr. Luís Jesús Esteban Lezáun Fuente: salamanca24horas.com

https://www.salamanca24horas.com/texto-diario/mostrar/2125300/tolerancia-cero-comportamientos-incivicos-noche-salmantina-policia-nacional-impone-sanciones-pone-seria

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