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La Policía detiene a una pareja que transportaba una tonelada de hachís

La Policía Nacional ha detenido a tres personas y ha incautado 1.340 kilos de hachís en el peaje de la AP-7 en Vilaseca, Tarragona. En la furgoneta que contenía la droga viajaba una pareja con su hija de dos años, e iba escoltada por otro vehículo que tenía previsto alertar sobre la posible presencia de agentes en la carretera. 

La familia provenía del sur de España, y cubría la ruta de una organización de narcotraficantes que transportaba la droga de Marruecos a la península. La base de operaciones de la banda estaba en Martorell.

La investigación se inició gracias a la información que tuvo la unidad actuante sobre una trama delincuencial y fruto de las indagaciones se tuvo conocimiento de que a mediados de febrero estaban preparando el traslado de «una importante cantidad» de estupefacientes con destino Cataluña.

Tras tener conocimiento de que uno de los miembros de la organización había viajado al sur de la península en un vehículo de los que utilizaría la organización como lanzadera para escoltar el envío, el 19 de febrero se estableció un amplio dispositivo de vigilancia en el peaje de la AP-7 a la altura de Vila-seca.

Los policías previeron que este tipo de vehículos no suelen obedecer a las indicaciones policiales de detener la marcha, por lo que solicitaron la colaboración de integrantes del Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) de la Policía Nacional. Una vez lo localizaron, el coche hizo caso omiso del alto que se le dio en el peaje, realizó una maniobra evasiva y fracasó por la intervención de los efectivos policiales.

Al mismo tiempo los agentes observaron en la retención del peaje como la furgoneta sospechosa de llevar la carga realizó maniobras para atravesar «de forma temeraria» la autopista, pero finalmente no pudo y se detuvo en el arcén y su conductor empezó una fuga a pie a campo a través pero fue detenido.

Como resultado de la intervención se detuvo a dos individuos de origen marroquí conductores de sendos vehículos, entre los que se encontraba uno de los principales responsables de la organización en España y también a una mujer rumana que viajaba en la parte trasera del vehículo lanzadera con una menor de dos años, con la intención de dar la falsa apariencia de ser un viaje familiar y pasar desapercibidos en los controles policiales.

A los detenidos se les imputa un presunto delito de tráfico de estupefacientes, pertenencia a organización criminal y falsificación de documentos.

Precisamente, respecto a la especialidad GOES, el SUP continúa reivindicando derechos como el desarrollo de un texto definitivo en lo relativo a su jornada laboral, complemento específico, baremo, dependencia real y todos aquellos aspectos esenciales para su funcionamiento que debería recoger un Estatuto de especialidad que, a día de hoy y transcurridos ya casi 30 años desde su creación, sigue siendo una asignatura pendiente.

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